Sevilla, la capital de Andalucía, es uno de los lugares más apreciados de España. Aunque su influencia arquitectónica musulmana es lo más llamativo, -ya que fue ocupada por los moros durante unos 800 años- mucho antes había sido un centro cultural de gran importancia. En ella se registra la existencia, como primeros pobladores, de una muy alta cultura, la tartesa, un pueblo pacífico y culto del que se sabe gracias a las crónicas griegas y a restos arqueológicos.
Ostenta los títulos de “Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Invicta y Mariana Ciudad de Sevilla”, siendo la cuarta ciudad de España por población después de Madrid, Barcelona y Valencia.












